¿A dónde podría alejarme de tu Espíritu?
¿A dónde podría huir de tu presencia?
8
Si subiera al cielo,
allí estás tú;
si tendiera mi lecho en el fondo del abismo,
también estás allí.
9
Si me elevara sobre las alas del alba,
o me estableciera en los extremos del mar,
10
aun allí tu mano me guiaría,
¡me sostendría tu mano derecha!

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